lunes, 28 de mayo de 2018

CUENTA LA LEYENDA...

      Cuenta la leyenda que hace muchos, pero que muchos, minutos aconteció en un territorio del reino de Aragón, el día que se le dedicó a San Jorge.

      Corría el año 2018 en aquella pequeña y encantadora villa que recibía el nombre de la Joyosa, cuando 35 caballeros, de no muy grande estatura, pero si enorme coraje, se disponían a vivir un día de celebración.

-¡No partiremos sin antes almorzar! Gritaron el grupo de madrugadores.

-¡Estupenda idea!  Contestaron el resto

     Ya se sabe, ante un día de sorpresas… mejor que te pille con la panza bien llena.

     Estupefactos se quedaron, en sus buches nunca había entrado lo que de almuerzo había preparado…  ¡Dos dragones horneados!

     Y así, patas, dientes y escamas, les valieron para hacerse riquísimos bocatas.




     Listos para cabalgar, los calurosos exclamaron ¡Hace demasiado calor en la Ribera del Ebro, nos quedaremos a cubierto y haremos dragones de cuento!

     Y así pasaron el resto de la mañana, algunos le ponían mucho fuego y otros una alas de punta.  Sea como fuere, cada uno fabricó su dragón, alguno fiero, otro inofensivo pero todos muy fuertes.



     Al caer la noche, llegaron a aquella encantadora villa un grupo de titiriteros.  Desde su viejo carruaje anunciaban el comienzo de la función.

     Como ya eran viejicos, tenían sus manías, tan raras como especialicas.  No dejaban que cualquiera fuera su público, y tendrían que cumplir ciertos requisitos.  

-¡Sólo puede ver la función, quien haya almorzado dragón!

-¡Qué gran fortuna la nuestra, y ojalá fueran nuestra cena! Gritaban los caballeros allí presentes.

     Unas sombra de rey gruñón, marcó el comienzo de la representación.


… Y al final de este cuento, ya no se sabía si querían ser titiriteros o caballeros…







I JORNADA DE CONVIVENCIA INFANTIL


¡Las familias son escuela!
¡Cuando las cosas se hacen con cariño a veces acaban en  ¡menudo lío!
Aun así, vamos a tratar de realizar la crónica de uno de los días más especiales de este curso escolar.
Cuando se va acercando el final de curso, se van proponiendo ideas más festivas, y actividades extraordinarias.  Unos se van de excursiones inolvidables, y otros se quedan entre el cole y el entorno más próximo.  En cualquiera de los dos casos, no consta que al final del día durmieron todos, como troncos.
El día no pudo empezar mejor, el cierzo fiel compañero del último tiempo, dio un respiro y por fin se quedó dormido.  Con esa inmejorable perspectiva, nos fuimos a realizar la primera visita.  A ellos ya los conocemos, son unos colaboradores habituales del cole, que lo mismo te dan un cuscurro de pan, te asan un dragón para almorzar.  Antes de llegar, ya olía a pan y alguno se relamía.  “¡¡¡¡Quietos paraos!!!!”, digo el panadero,  “aquí hay que entrar con delantal y sombrero”.


Una vez bien ataviados, solo quedaba meternos en harina, que nos pillaran con las manos en la masa, y a falta de pan, buenas son tortas, o mariposas, o caracoles, estrellas, soles, mariquitas o saltamontes.   


Sin darse cuenta… el olor a rico pan se fue transformando en otra comida, ¡para almorzar, pizza!


Vuelta al cole, lavar manos y refrescarnos un poco.  Justo entonces,  suena el timbre, una, dos, tres, cuatro-cinco-seis, así hasta un sinfín de veces. 

Unos ayudantes con súperpoderes van desfilando por el cole.

El patio de recreo se transformó en un gran banquete, digno de las realezas más exquisitas, ¡qué digo digno! Ya les gustaría a ellas degustar tales manjares. 




Las familias no sólo trajeron comida, sino un motón de ganas de jugar.

Además, van apareciendo nuevos juegos, juegos sin guión, de los que hacen volar a la imaginación.  Cajas, ruedas, tizas y telas,  y una zona de calma con cuentos y colchonetas.
Ya sólo quedaba disfrutar, una gran colaboración fue el ingrediente principal.  





Para acabar, un regalito,  una cuantas gracias, ¡y un montón de besos!

¡GRACIAS FAMILIAS!


domingo, 20 de mayo de 2018

TOTAL PHYSICAL RESPONSE

    Tanto en Educación infantil como en Educación Primaria introduzco el método TPR (Total Physical Response) o Respuesta Física Totalsiempre que puedo y las actividades lo permiten, en rutinas de entrada, así como cuentos motrices, adornándolos con material real, caretas…